sábado, 5 de febrero de 2011

Mons. Sarlinga llamó a ser “una candelaria viviente” en la sociedad

Tomado de : AICA

Belén de Escobar, 3 de febrero de 2011

Gran participación de fieles tuvo la Jornada de la Vida Consagrada en la diócesis de Zárate-Campana, en cuya co-catedral el obispo, monseñor Oscar Sarlinga, llamó a convertir las palabras y las obras en "una candelaria viviente", en comunión con el papa Benedicto XVI y con la misión basada en la esperanza, la caridad y en “una humildad hasta que duela".

La celebración de este miércoles tuvo dos momentos en la diócesis. Por la mañana, en Garín, el prelado asistió sin celebrar a la profesión de 10 hermanos del instituto religioso de los Discípulos de Jesús y de San Juan Bautista, en Garín (provincia de Buenos Aires). Tras la Eucaristía, habló acerca de la Jornada de la Vida Consagrada y su institución por Juan Pablo II en el día de la Candelaria, del discipulado según el documento de Aparecida, y destacó la vocación a la misión.

Por la tarde, monseñor Sarlinga presidió en la co-catedral de la Natividad del Señor, de Belén de Escobar, una misa concelebrada por 15 sacerdotes por la fiesta de la Presentación del Señor. Durante esa celebración, consagró virginalmente a la señorita Teresa Ferlaino, oriunda de Escobar y residente en Campana. La inclusión de una nueva consagrada elevó a nueve el número de vírgenes consagradas en la diócesis.

La Eucaristía comenzó en la capilla lateral donde está entronizada la imagen de la Virgen del Buen Ayre, la cual es una advocación de Nuestra Señora de la Candelaria, y desde allí salió la procesión con las velas encendidas, signo de la luz de Cristo, hacia el presbiterio.

El obispo recordó que esta fiesta tiene dos vertientes convergentes: por un lado la purificación de la Santísima Virgen y por otro la Presentación de Jesús en el Templo, según el ritual hebraico. Además se incluyó, por desarrollo devocional y popular, la tradición cristiana de la bendición de los cirios o candelas.

Por ultimo, monseñor Sarlinga subrayó que la devoción a la Virgen nos ayudará siempre en la vida, y en especial a dedicarnos a los más necesitados, enfermos, aquellos que han perdido el sentido de la vida, la esperanza, aquellos que quieren ver y compartir nuestra caridad fraterna.

No hay comentarios:

Publicar un comentario